El coche fantástico de Sabadell

Réplica de El Coche Fantástico de Sabadell

Michael Miralles ha creado una réplica exacta

KITT: El coche fantástico de Sabadell

Se llama Michael, de verdad; igual que Michael Knight (personaje interpretado por el actor David Hasselhoff), Fue por pura casualidad ya que al nacer, sus padres esperaban una niña y no tenían un nombre pensado para un niño. Como su abuela, recién fallecida, era una gran seguidora de la serie, le pusieron Michael en su honor. Parece que el destino lo tenía todo previsto.
Michael Miralles Velasco, de profesión administrativo, nació en la década de los 80, edad de oro de todas las series americanas que le encantaban como el Equipo A o El Coche Fantástico. Le fascinó desde pequeño y siempre soñó con tenerlo. “Para mí el coche era lo más. Desde siempre buscaba tener coches deportivos, negros y si eran de otro color los pintaba”, recuerda.
Su padre le llevaba a Automóviles Fliper, en la Carretera de Barcelona, donde tenían un Toyota Célica que para aquél niño era lo más parecido a KITT.
Con 18 años vio que se anunciaba un pontiac firebird trans am en una revista y comenzó a pensar que podía conseguir su sueño. Después de 10 años intentándolo, hace sólo 5 que lo adquirió, después de tres intentos fallidos.
Lleva mucho tiempo y dinero invertido en este coche. “Al final es una maqueta gigante para tenerla todo el día guardada. No es para desplazarse de forma habitual. Es un capricho”, explica.
Pero el coche ha tenido que transformarlo para que se parezca a KITT. “No puedes ir con él a ningún taller; todas las modificaciones las he hecho yo con ayuda de buenos amigos que he hecho en el camino”, nos cuenta. 
Como por ejemplo la persona que le vendió el coche y que le ha ayudado ha realizar su sueño. “Patrcik me vendió el suyo porque se quería comprar otro con motor más grande. Se llevó todas las piezas que necesitaba y empezamos juntos este proyecto”.

Fiel al 100%

En su opinión su coche es fiel al 100% al KITT de la serie. De hecho ha conseguido hacerle hablar con la misma voz original (versión española), y por los altavoces suena la sintonía, el clásico zumbido metálico y el del escáner. “Lo único que no es fiel todavìa y que tengo que cambiar es el tramo final del tubo de escape”, reconoce.
Su KITT lleva un motor “pequeñito” pero no le importa porque no lo quiere para correr. “Es un 3.100 V6 que rinde unos 145 caballos. Es un coche de 30 años pero lleva dirección asistida, control de crucero, aire acondicionado, asientos eléctricos…muchos extras para un coche tan antiguo”, destaca.
Réplicas en España hay muchísimas, pero al nivel del suyo tan fiel, calcula que deben haber unas 8 como mucho. Hay varios grupos que realizan concentraciones. “En Barcelona somos tres amigos que tenemos el mismo coche y que hemos llegado hasta el extremo y nos reunimos alguna vez”.
Paseamos con Michael por las calles de Sabadell y somos blanco de todas las miradas. Es un coche que llama la atención, especialmente a las personas que vieron la serie, porque los jóvenes sólo ven un deportivo clásico.
Le preguntamos que si hicieran una nueva versión de la serie qué coche deberían utilizar: “El mismo coche. Un pontiach tras am del 82. La gracia es esta”, sentencia.

Michael Miralles con su coche fantástico

Michael Miralles al volante de su KITT coche fantástico de Sabadell