El tomatillo, no es un tomate

Tomatillos

El tomatillo no es un tomate pequeñillo

Fuera bromas, hasta hace apenas unos años no descubrí que ese sabor tan característico que notas en muchas salsas de la cocina mexicana (y centroamericana también) no es hermano del tomate. 

Tal vez primos segundos. Su semejanza a los tomates verde esmeralda es puramente el color. La textura y el sabor son bien distintos. El tomatillo no se suele comer en ensalada a ‘palo seco’ con un chorrito de aceite y sal, como se puede hacer con cualquier variedad de tomate, sino que tiende agregarse a salsas.

No hay salsa verde sin el bonito tomatillo. La cocina mexicana y la guatemalteca acostumbran a tostar los pimientos picantes (abundancia y variedad no les falta) con la pulpa del tomatillo (bastante ácido pero sin ser picante). Esa es la base de la deliciosa salsa verde que se puede encontrar en latitas en tiendas gourmet internacionales. Muchos le agregan ajo y aguacate. De hecho, la pulpa de tomatillo mezclada con aguacate crea otra salsa que queda deliciosa por si sola o para acompañar todo tipo de carnes a la parrilla (tacos a ser posible).

Transplante histórico

Los tomatillos son una fuente de fibra, vitaminas C, K y niacina. Los pueblos pre-colombinos ya cultivaban este fruto y fue traído a la península ibérica a la vez que se introdujo el tomate...sin embargo por razones quizá de arraigo de las plantas, los tomates llegaron para quedarse y el tomatillo no llegó a despegar. 

Curiosamente lo hizo en la India en la década de 1950 y forma hoy en día parte de algunos de sus ‘chutneys’. Pese a que la historia del tomatillo fue de lo más efímera por lo que cuentan, tal vez usted pueda probar a plantar este delicioso fruto en su casa, en una maceta mismamente y con pocos miramientos. 

La planta crece bastante alta y es muy bonita a la vista, ya que mientras se va formando, parecen farolillos chinos (a nadie le amarga tener una fiestecita en su patio o balcón, aunque no dé luz) y luego aparece el fruto verde brillante, muy atractivo. El tomatillo está listo para ser usado en salsas o lo que se tercie una vez se rompa la frágil cáscara que daba aspecto de farolillo.

Y para los que se decidan cultivarlo y sean veganos... el gazpacho de pepino y tomatillo es tan inusual como delicioso. Fresco y ácido, no les pasará desapercibido.

Carmen Vega, periodista

Carmen Vega
Periodista