Jéssica López y el Pere egipcio

Jéssica López con el Uere

Jéssica López y el Uere egipcio

Un artefacto curioso que sirve para corregir problemas cervicales

El uere es un artilugio milenario, una especie de almohada rígida que se encuentra en infinidad de culturas ancestrales. Los egipcios lo usaban de forma habitual, además de incluirlo en el ajuar funerario. La sabadellense de Poble Nou, Jéssica López (37 años) lha rescatado del olvido y lo ha traído a nuestros tiempos. Con usarlo unos minutos al día Jéssica asegura que se obtienen beneficios: alivia la tensión cervical producida por el estrés, las malas posturas, la osteorartritis… entre otros.

La historia de Jéssica con el uere es la de una sana obsesión. Esta simpática joven, quiromasajista de profesión, amante del mundo egipcio y terapeuta olística, nos cuenta cómo una rara enfermedad la apartó de la vida cotidiana varios años. Durante aquél tiempo se obsesionó por la cultura egipcia y en especial por el uere, como si de una revelación se tratara. Tenía que conseguirlo como fuera.

Dices que una enfermedad rara te llevó hasta el uere
Durante unos tres años estuve apartada de lo que era la vida normal a raíz de una enfermedad que los médicos no pudieron determinar. Primero pensaban que era un tumor cerebral, después un problema de corazón… Me curé espontáneamente a los diez años.
¿Qué síntomas tenías?
Entraba en una especie de coma. Me desplomaba sin previo aviso. Una vez me caí por unas escaleras y me fisuré una costilla. Así que estuve apartada de la vida varios años.
¿Y entonces se te ocurrió lo del uere?
Como tenía mucho tiempo libre pensé en enfocarme en lo positivo y estudié quiromasaje y un curso de egiptología por la UAB. Cada vez que me despertaba de las pérdidas de conciencia mi cerebro tenía necesidad de saber. Me venía una palabra y tenía que investigarla. Una de esas veces surgió el uere y me llamó mucho la atención.

“Con usarlo 8 minutos al día descargas toda la zona”

¿Y qué hiciste?
Lo busqué pero no los encontré. Así que decidí hacerlo yo. Porque mi objetivo era que la gente lo conociera, porque es algo muy simple pero que descarga mucho a nivel físico. 
¿Cómo lo diseñaste?
Primero lo hice en barro pero no funcionaba. Así que pensé en probar con la madera. Con “Santo Youtube”; estuve viendo vídeos para trabajar la madera y me compré todas las herramientas. Después de unas semanas sin éxito econtré el vídeo tutorial de Esteban Jiménez, ebanista de Baza (Granada), especializado en tallas eclesiásticas y me encantó su energía y la manera de explicar las cosas. Pero me salió una birria y decidí ponerme en contacto con él para que lo fabricara.
Y por fin lo materializas
Sí. Y lo dí a probar a amigos fisioterapeutas y otras personas con problemas de cervicales para que me dieran su opinión y fue muy positiva. Yo sabía que produciría un efecto de tracción, una técnica que hoy se utiliza para tratar problemas de columna, de cervicales…
Dices en un vídeo que al usarlo has crecido 3 centímetros
Sí, pero no es que crezcas, si no que dejas de estar encorbado. Y si mejoras tu postura, también mejoras tu actitud porque se producen cambios a nivel bioquímico. 
¿De qué está hecho?
De madera de tilo que es más ligera, y que aunque no es una madera noble, sí que tiene una energía que transmite tranquilidad. Todo es energía, porque todo está hecho de átomos y eso es energía.
¿Para qué sirve?
Para descargar la columna vertebral, en especial zona cervical, hombros y dorsales. Y puede llegar hasta el coxis.
¿Lo has certificado de alguna manera?
Muy a nivel casero. Lo he comprobado yo y otras personas cercanas que también se dedican al terreno de la fisioterapia.
¿Contraindicaciones?
No debe usarse en casos de osteoporosis severa o cáncer de huesos.
¿Dónde se compra y cuánto vale?
Se puede comprar por internet en www.hekaseneb.com y también en el centro de masajes Orienthai Spa de Sabadell. El precio es de 180 euros ó 250 euros según el modelo.

Uere egipcio de Jéssica López