La crisis favoreció la venta de bares a los chinos

Elisa Peñalver gerente de Disnova

Entrevista a Elisa Peñalver

Una de las empresas distribuidoras de bebidas más importantes de Sabadell es DISNOVA, responsable de servir Cervezas Damm. Ellos han vivido en primera persona la expansión de los bares regentados por chinos en nuestra ciudad. Su gerente, Elisa Peñalver nos atiende en su despacho.

¿Cuántos bares de chinos hay en Sabadell?
Tenemos unos 600 bares como clientes y según nuestro último baremo el 40% son bares de chinos. Pero de eso hace tiempo y yo creo que ya debemos estar por el 50%. 
Y cada semana alguien vende su bar
Los bares cambian muchísimo de manos. Hace cuarenta años un bar lo tenía una familia toda la vida y trabajaban padres e hijos. Hoy en día, sobre todo a partir de la crisis, especialmente 2010-2011, la gente cogió bares como la salida más fácil sin ser profesionales de la hostelería. 
Por eso la gente no dura tanto. También debido a la crisis, quien tenía dinero para pagar traspasos eran los chinos, entre otras razones porque a los de aquí no les daban crédito los bancos. Es en ese momento cuando los chinos empezaron a quedarse con los bares de forma masiva. 
¿Por qué escogen los bares?
Porque es fácil para ellos ya que no se complican mucho. Tienen experiencia en restauración, eso está claro. Y son muy comerciantes. En el bar, si tienes mucha rotación ganas dinero fácilmente.
Pero son muy listos y antes de hacer una oferta estudian bien el local: miran si tiene rotación de clientes, comprueban los envases que hay en el almacén, cosa que demuestra el consumo… Realmente, el chino que coge un bar y no le funciona es un porcentaje pequeñísimo. 
Pero viven casi como esclavos del bar
Porque la hostelería es así; igual que antes lo hacíamos nostros. Pero ellos están acostumbrados a trabajar muchas horas ya sea en el “Todo a 100” o en las fruterías que abren todos los días. En agosto, que siempre se reducían nuestras rutas a la mitad, empezamos a tener que doblarlas. De todas maneras, ya empieza a haber chinos que hacen vacaciones.
¿Están perjudicando el sector de la hostelería?
Creo que no. Hay sitio para todos. El bar de barrio tampoco es que antes innovara muchísimo. Los chinos hacen tapas muy sencillas y económicas para que les venga gente. Lo que no tiene sentido es mantener una buena gastronomía a precios baratos. Las cosas tienen su precio.
¿Cree que el sabadellense rechaza los bares de chinos?
Creo que hay una minoría de clientes que sí que los rechaza y aseguran que no entrarán en un bar de chinos, pero la mayoría los ha aceptado normalmente. Y es que el chino es una persona muy abierta que quiere agradar y la mayoría cae bien. Son gente que intentarán darte siempre un buen servicio.