La fiebre del patín eléctrico en Sabadell

Patines eléctricos de varios modelos

Los patinetes eléctricos llegaron para quedarse

Aumenta el número de usuarios de este tipo de vehículos

Usuario del patín eléctrico con casco en Sabadell

Aunque es pronto para decirlo todo apunta a que los patines eléctricos no serán una moda más, si no que se convertirán en uno de los medios de transporte interurbanos más utilizados en los próximos tiempos ya que son muchas sus ventajas en comparación con los medios convencionales.
La más evidente es que no consumen gasolina por lo que son infinitamente más baratos de mantener y además no contaminan. Estos dos beneficios ya son más que suficientes para plantearse aparcar la moto o el coche, pero es que además no pagan impuesto de circulación, ni de matriculación y en principio no se exigen un seguro, cosa que probablemente cambiará.

Patinete eléctrico en el centro de Sabadell
El precio de estos nuevos equipos varía en función del modelo, la calidad del material, la autonomía de la batería que puede ser de gel o de litio, así como otros factores, pero la horquilla va desde los 500 hasta los 1500 euros como hemos podido comprobar en distintas tiendas especializadas de Sabadell.
El patinete más común es el clásico, plegable, formado por una plataforma donde pisar, un mástil con manillar y dos ruedas de unos 5,5˝. Según el fabricante pueden ofrecer una autonomía de 25 kilómetros y una velocidad máxima de 50 km/h, aunque en realidad en Sabadell existe una limitación de velocidad para estos vehículos que es de 25 km/h. El amperaje de la batería es lo que determina la autonomía del patinete.

Varios modelos

Los hay que más que un patín asemejan una motocicleta tipo chopper; de hecho en Sabadell hemos visto alguno matriculado. Pesan unos 50 kilos, permiten una atonomía de entre 40/50 kilómetros, llevan sillín a veces para dos personas, llantas de 8˝ y alcanzan una velocidad de 50 km/h.

Plataforma móvil

Plataforma de movilidad Minipro Segway
Otro modelo es el Minipro Segway, una plataforma de movilidad eléctrica que el sabadellense Isaac Ros utiliza a diario para desplazarse por la ciudad desde hace varios meses. «Ya casi no utilizo la moto», asegura. Ofrece una autonomía de 30 kilómetros y se carga en tan solo dos horas y media.
Este es uno de los modelos más sofisticados del mercado que incorpora neumáticos de 10˝ que ruedan sobre todo tipo de superficies y le da más estabilidad en asfalto mojado.
Según Isaac “Escogí este modelo porque permite llevar las manos libres. Es muy sencillo de utilizar, en tres minutos te haces con él”. La velocidad está limitada a 19 km/h. Además, va conectado a una App móvil con la que se puede manejar a control remoto y también bloquearlo, y monitoriza todo tipo de parámetros.
Por su parte el sabadellense Joan Prats se decantó por el modelo más parecido a una motocicleta. «Quan el vaig comprar vaig estar molt atent a que tingués número de bastidor perquè és més fàcil de fer una assegurança de robatori o accident».
Hace cuatro meses que lo utiliza a diario. “Abans em desplaçava amb cotxe però al veure que l’ajuntament feia moltes iniciatives de carril bici que no estan aprofitades vaig pensar en aprofitar-les», explica.

Joan Prats con su patín que parece una moto
El precio de su modelo es de unos 1.600 euros, carga en cuatro horas y ofrece una autonomía de 30 kilómetros.  Su patín está manipulado para que no pueda correr más de lo permitido, aunque podría superar los 50 km/h.
En su opinión ha sido todo un acierto apostar por el patín “Perquè a part de ser un vehicle que pot agafar qualsevol membre de la família des dels 16 anys, no contamina, no fa servir benzina, és segur, no has de pagar matrícula ni impost de circulació. I només per evitar el mal de cap de buscar aparcament ja val la pena”.
En el mercado hay otros modelos, como el monocilo eléctrico más difícil de ver, y toda suerte de patinetes con sillín, más o menos plegables. El dilema es si deben circular por el asfalto, el carril bici o por la acera.