La historia de Antonio cazador de espíritus

Víctor Colomer y Antonio protagonista del libro

El Cazador de Espíritus narra una historia real

Libro escrito por el periodista Víctor Colomer

Me llamo Antonio, soy de Sabadell y veo espíritus desde los tres años”. Así comienza el libro más esperado de los últimos años en nuestra ciudad, ahora ya, por fin, publicado. El Cazador de Espíritus es la biografía de Antonio Jiménez, el hombre que ejerció como exorcista en la Avinguda Barberà durante 25 años como ayudante de M. Àngels Bertolín. Redactado por el periodista que trabajó en el antiguo Diari de Sabadell, Víctor Colomer, el libro atrapa desde la primera página y avanza a un trepidante ritmo de thriller. 

La vida real de Antonio el exorcista podría convertirse en una excelente película de acción y fantasía. El libro puede descargase gratuitamente en PDF  como eBook, en la plataforma lulu.com para leerlo en ordenador, tablet o móvil. En esa misma web, hay la posibilidad de encargar un ejemplar, o varios, en papel, y recibirlo en casa por correo en menos de cinco días.
Sin acercarse ni de lejos a la literatura de terror, de la que Antonio abomina, el libro rebosa humanidad, acción y hasta humor, sin olvidar el alcance metafísico de las experiencias de Antonio Jiménez. 

Por las noches

Ya de niño veía cada noche personajes de luz alrededor de su cama. Fue también en la cama, en esa hora mágica semi-inconsciente justo antes de dormirse, cuando recibió entre los 3 y los 10 años, sus primeras lecciones para controlar la energía, proyectarla, dosificar su fuerza, realizar viajes astrales y tener vivencias premonitorias como el entierro de su padre, con todo lujo de detalles, seis meses antes de su muerte.
«Cuando se me abre una pantalla de 360 grados a mi alrededor no es videncia sino vivencia. Yo estoy allí, huelo los olores y siento la temperatura del lugar. Así es como viví entre los escombros de los atentados del 11-S en Nueva York seis meses antes de que ocurrieran. Lo malo es que no supe donde estaba ni comprendí qué había sucedido», dice Antonio Jiménez en El Cazador de Espíritus.
La adolescencia y juventud fueron una auténtica tortura para Antonio quien seguía viendo seres espirituales en su casa, en la calle y en el trabajo y, peor aún, a veces sin distinguirlos de las personas físicas. Ocultaba su don como una maldición por no sentirse bicho raro. Intentando obviar sus facultades, se lanzó a retar a la muerte lo que le comportó numerosos accidentes de caballo, de tráfico y otros con un sufrimiento que, en realidad, le acercaba mas aún a ese otro mundo del que huía y le sumergía más todavía en el aprendizaje de unas facultades espirituales que él rechazaba.

El libro narra la vida de Antonio Jiménez, conocido exorcista de Sabadell

En su huída hacia adelante, trabajó durante 20 años de comercial de cosméticos vendiendo perfumes, lacas y jabones por toda España y, luego, de jardinero arreglando parterres y rosales de cuantos jardines de Sabadell le solicitaban. La casualidad le llevó a conocer a sus 35 años el Centre d’Ajuda Espiritual Àngels, en la Avinguda de Barberà de Sabadell, donde terminó por asumir que su destino era ayudar a los demás. «Empecé a trabajar allí contra mi voluntad, pero enseguida vi que aquello era sencillo para mi. Ver el espíritu que acompaña a las personas y extraerlo de su interior, es algo que había hecho toda la vida sin pretenderlo». Y Antonio se convirtió en cazador.
Ahí trabajó durante 25 años con tanto éxito que M. Àngels Bertolín y él atendían cada día a medio centenar de pacientes, viajaban cada fin de semana a toda España donde les esperaban largas colas de personas en la calle, aparecieron en todas las cadenas televisivas españolas y terminaron por ser solicitados en México e Inglaterra a donde se trasladaron para «limpiar» casas encantadas o personas poseídas.
Con el tiempo Antonio ha desarrollado, gracias a su práctica, una cosmovisión personal y única que sólo en ocasiones le aproxima a la Iglesia Católica, otras a las modernas leyes de la Física Cuantica. 
Antonio cree en las almas gemelas, no cree en la reencarnación (cuando menos de animal a hombre), no cree que el aborto sea un pecado, piensa que ocasiones la opción sexual puede estar influida por seres espirituales, está convencido de que el tiempo no es lineal sino que hay varios planos paralelos de realidad y repite incansable hasta la saciedad que «solo somos un eco del pasado».