Prímulas o flor de San José anuncian la llegada de la primavera

Prímulas o flor de San José

La planta del mes de marzo por derecho propio es la Flor de San José, también conocida como prímulas o primaveras.

Hay muchos tipos de prímulas o primaveras, pero el motivo por el que esta planta es la indiscutible del mes de marzo, es porque, coincidiendo con el Día del Padre, por San José, es cuando las primaveras que crecen en el monte en zonas húmedas, empiezan a florecer

Estas flores son las que nos anuncian la llegada de la primavera. Es el momento en el que esta planta está en su apogeo.y resulta perfecta para dar color a nuestros balcones y ventanas a principios de primavera.

Cuidados

Es una flor de temporada que podemos encontrar en una amplia variedad de colores y que son ideales para decorar nuestras jardineras en esta estación. Comienza la floración a finales de invierno y durará hasta bien entrada la primavera, cuando comiencen las altas temperaturas.
Es preferible colocarlas en un lugar fresco y luminoso, pero evitaremos el sol directo. Así, la floración será más pausada y duradera. Las regaremos abundantemente, sin que se llegue a secar el sustrato entre riego y riego, pero asegurando que tienen un buen drenaje.
El abono durante la floración será cada dos semanas. Evitaremos mojar las flores con el riego ya que éste acorta la vida de la flor. Una vez que desaparezca la flor obtendremos una mata verde que deberemos cuidar para que florezca el año siguiente.

Tipos de Prímulas:

Prímula obcónica: caracterizada por tener una roseta de hojas basal de donde salen tallos con un grupo de flores con colores bastante llamativos. Es la más indicada para cultivar en interior ya que es la más resistente.
Prímula acaulis: puede ser de mata baja o mata alta, de hoja más grande y con tallo. De abundante follaje, con hojas oblongas, dentadas y de textura rugosa de color verde amarillento y algo más claras en el envés. Algunas pueden alcanzar los 40 cm de altura. Sus flores, de cinco pétalos nacen en el centro formado por el follaje y tienen distintos tamaños y colores: rosa, violáceo, rojo o amarillo, con una mota central de distinto tono en algunas de las variedades. 
De ellas se desprende un suave aroma. Requiere de suelos bien abonados, preparado para plantas de flor, pero sin excesos. Debe tener buen drenaje de agua, pues el exceso de agua provoca que sus hojas tomen un color amarillento. El sol en exceso, sobre todo durante el verano la perjudica, por lo que debe ubicársela a la semi-sombra, esto también la convierte en una buena planta para interiores luminosos. 
Es resistente a las temperaturas bajas pero no a las fuertes heladas. Esta planta, de la que hay más de 400 especies y muchísimas variedades, proviene de China y, aunque es perenne, nuestro consejo es que la trates como si fuera anual, ya que después de la primera floración pierde fuerza y las siguientes floraciones son más pobres y de menor calidad.

 

Tony Moreno Sevillano jardinero especialista en bonsai

Tony Moreno

Jardinero